Contratos inteligentes, un avance tecnológico legal

La tecnología ha revolucionado la forma en que realizamos diversas tareas y el área legal no ha escapado de estos cambios. El concepto de smart contract fue acuñado por el ingeniero informático Nick Szabo quien los definió como un protocolo transaccional computarizado que ejecuta los términos de un contrato. Los objetivos generales de su diseño son satisfacer las condiciones contractuales comunes, minimizar las excepciones temerarias y fortuitas, y minimizar la necesidad de terceros intermediarios fiables.

Cuando hablamos de contratos inteligentes es imposible no pensar en el blockchain, también conocido como “cadena de bloques”, herramienta que tomó gran importancia con el surgimiento del bitcoin al ser esta la tecnología que le da soporte y que al poco tiempo de su uso se vislumbró su gran potencial práctico en distintos campos, uno de ellos, los contratos inteligentes.

El blockchain es una base de datos distribuida entre varios participantes (nodos) que permite realizar transferencias de valores sin necesidad de un intermediario, en donde estos pueden agregar o escribir a esta cadena información; sin embargo, una vez integrada esta no se puede alterar, es decir, en esta herramienta se enlazan bloques que no pueden ser modificados o editados, razón por la cual se le considera como un libro contable en donde se registran todas y cada una de las transacciones.

En resumen, las características de esta tecnología podrían resumirse en tres: (i) la base de datos se encuentra replicada en varios servidores, (ii) hay mayor transparencia en la información, ya que se encuentra a la vista y consultable en todo momento y (iii) elimina intermediarios —como los bancos­­­­— en las transacciones.

En este orden de ideas, se puede decir que los contratos inteligentes, a diferencia de los tradicionales, operan de forma autónoma, ya que son “autoejecutables”, razón por la cual no se necesitan intermediarios para transferir información y otros valores a través de protocolos criptográficos.

Ahora bien, esta autoejecución es posible debido a la estructura lógica que los compone, la cual permite verificar el cumplimiento de las condiciones necesarias para que el contrato se lleve a cabo.

Entre las ventajas que tienen los smart contract se encuentran las siguientes:

  • Disminución del tiempo: Esta herramienta reduce el tiempo de los procesos de los contratos, desde su elaboración hasta su celebración.
  • Seguridad: La información es altamente protegida, por lo cual la transacción corre menos riesgos y evita cualquier modificación ulterior a su formulación.
  • Costos: Al evitar la participación de terceros, los gastos se ven reducidos.

No hay que perder de vista que hay varios aspectos que escapan de estos contratos, como lo son las costumbres comerciales, la dificultad o nula posibilidad de alterarlos, recordando que, en las relaciones contractuales en ocasiones se hace necesario aplicar diversas modificaciones. Asimismo, la complejidad de estos hace necesario acudir a expertos, lo que dificulta su creación. Finalmente, si bien es un elemento “automatizado”, su creación puede tener errores de programación que alterarían el contenido de la herramienta.

Los smart contract forman parte de esta gran transformación legal que estamos viviendo; si bien su uso ha aumentado de manera considerable, aún falta un camino largo por recorrer. Los abogados debemos adaptarnos a estos cambios, sin dejar de lado la necesidad de considerar y analizar a fondo los puntos que no abarca esta tecnología, pero principalmente buscar que se establezcan regulaciones específicas adecuadas que permitan dotar a esta herramienta de una verdadera seguridad jurídica para sus usuarios y así aumentar la confianza para su implementación.

 

Fuentes de referencia:

Macías, A. (2018). “Retos teóricos de los contratos inteligentes: La posibilidad de incumplimiento como elemento estructural de la obligación jurídica”. En Boletín Propiedad Intelectual. Universidad Externado de Colombia.

Gómez, J. (2017). “Blockchain y los “contratos inteligentes” La tecnología de cadena de bloques elimina intermediarios de manera segura y confiable”. En Abogado Corporativo. (pp.26-30).

Szabo, N. (2014). “Smart Contracts”. Disponible en: https://www.fon.hum.uva.nl/rob/Courses/InformationInSpeech/CDROM/Literature/LOTwinterschool2006/szabo.best.vwh.net/smart.contracts.html

 

Leslie Barrera
Legal Editor en | + posts