Valoración de las pruebas en casos de subcontratación injustificada

El esquema de subcontratación laboral (outsourcing, insourcing) ha sido muy cuestionado en diversos aspectos, tanto que el año pasado se dio una reforma mediante la cual se prohíbe su uso en el sector público y privado, permitiéndose únicamente la subcontratación de servicios especializados o de ejecución de obras especializadas.

Las malas prácticas de esta figura, como lo es la simulación laboral, han traído consigo gran cantidad de juicios, en los cuales los patrones niegan la relación de trabajo de manera lisa y llana, lo cual se traduce en que el trabajador se encuentre obligado a probar la existencia de esta, de ahí que resulte importante preguntarnos ¿cuál es el estándar de valoración de las pruebas cuando el patrón niega la relación de trabajo, en un contexto de indicios de subcontratación injustificada?

Fue el Quinto Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, en el amparo directo 590/2021, quien dio respuesta a esta pregunta.

Antecedentes

Un trabajador que fue despedido demandó la reinstalación y pago de prestaciones a diversas empresas afirmando que su esquema de contratación con distintas sociedades se creó a efecto de evadir sus responsabilidades fiscales, laborales y administrativas. Al respecto, una de las demandadas que compareció al juicio laboral negó en forma lisa y llana la relación de trabajo, mientras que otra no acudió a la controversia.

La Junta que conoció del caso otorgó valor al informe rendido por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), con el que tuvo por demostrado que el actor fue inscrito en distintos periodos, tanto por la empresa que compareció, como por la diversa sociedad que no acudió a juicio, y concluyó que quedó desvirtuada la negativa de la existencia del vínculo laboral, condenando a la reinstalación.

Estándar probatorio

Si bien es cierto de manera general que «el que afirma debe probar», en materia laboral esta premisa tiene algunos matices, por ejemplo, cuando el patrón niegue de manera lisa y llana la relación de trabajo y el órgano jurisdiccional observe del expediente la existencia de indicios de subcontratación injustificada, el estándar de valoración de las pruebas debe ser distinto, por las siguientes razones:

 

  • Existe una relación de desigualdad, en donde el patrón se encuentra en una posición control sobre el origen, la configuración del esquema de contratación y sobre la prueba que nace dentro del entorno laboral, por su mayor proximidad y dominio a las fuentes probatorias (expedientes, pagos, escritos, testigos, entre otros).

 

  • De acuerdo con el Tribunal Colegiado, la experiencia judicial demuestra que en las últimas décadas la parte patronal ha acostumbrado efectuar de manera sistemática esquemas de subcontratación ilegal dando lugar a un contexto de simulación e inseguridad jurídica en perjuicio de los trabajadores, quienes desconocen con qué sujeto se materializa su relación laboral, cuáles son sus derechos laborales y frente a quién pueden reivindicarlos;

 

  • Nuestro sistema normativo protege a las personas trabajadoras, lo cual justifica que para determinar si en un caso se actualiza la existencia de la relación laboral y si esta se refiere a una subcontratación injustificada, es necesario que el órgano jurisdiccional efectúe la valoración de las pruebas a partir de dichos niveles de comprobación de los hechos controvertidos, a través de la aplicación del sistema dinámico de la prueba complementado por un modelo probatorio de sana crítica, cuya finalidad es que el trabajador tenga materialmente la posibilidad de demostrar la verdad de los hechos, de manera que su carga probatoria no se traduzca en un imposible jurídico.

 

Lo anterior, en consonancia con lo establecido en los artículos 1, 5, 14, 16, 17 y 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) y 784 y 841 de la Ley Federal del Trabajo (LFT).

De ahí que se pueda concluir que será el trabajador quien tenga la carga probatoria y deba allegar indicios objetivos que razonablemente permitan considerar cuestionable e incierta la alegada negativa de la existencia del vínculo de trabajo, bastando para ello que los elementos de convicción expongan en su conjunto un escenario de probabilidad que apunte a la existencia material de la relación de trabajo con cualquiera de las demandadas, o que revelen un contexto violatorio de sus derechos humanos en ese ámbito, sin perder de vista que el órgano jurisdiccional podrá además reunir mayor material probatorio para la resolución del asunto.

(Énfasis añadido.)

Estos razonamientos quedaron plasmados en la tesis número I.5o.T.3 L (11a.) bajo el rubro: RELACIÓN DE TRABAJO. ESTÁNDAR DE VALORACIÓN DE PRUEBAS SOBRE SU EXISTENCIA CUANDO EL PATRÓN LA NIEGA EN FORMA LISA Y LLANA, EN EL CONTEXTO DE INDICIOS DE SUBCONTRATACIÓN INJUSTIFICADA (OUTSOURCING O INSOURCING).

 

Fuente: Checkpoint.

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Leslie Barrera
Legal Editor en Thomson Reuters México | + posts