El papel de los Derechos Humanos en las empresas

Las empresas son fundamentales para el desarrollo de cualquier país. Actualmente, juegan un papel de gran importancia en diversos ámbitos, por esta razón, su participación en el respeto y la protección de los Derechos Humanos se ha hecho cada vez más necesaria.

Antecedentes

En la década de los noventa, los esfuerzos para la vigilar el actuar de las empresas tomaron mayor impulso. En este periodo la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías, que formaba parte de la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció un grupo de trabajo que elaboró las “Normas sobre las responsabilidades de las empresas transnacionales y otras empresas comerciales en la esfera de los Derechos Humanos”, las cuales no tuvieron el impacto buscado por la falta de apoyo.

Posteriormente, en el año 2000 se creó el Pacto Mundial, el cual representa un acontecimiento histórico relevante debido a que es un medio de encuentro entre las empresas y los Derechos Humanos.

Más tarde, en el año 2005, la mencionada comisión solicitó al Secretario General de la ONU designara a un representante especial para atender lo relacionado con los Derechos Humanos y las empresas, cargo que ocupó John Ruggie, quien elaboró los “Principios Rectores sobre las empresas y los Derechos Humanos: Puesta en práctica del marco de las Naciones Unidas para ‘proteger, respetar y remediar’”, los cuales fueron respaldados por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas mediante la resolución 17/4.

Estos principios son un parteaguas, ya que por primera vez se reconoció de manera internacional la responsabilidad y obligaciones de las organizaciones en materia de Derechos Humanos.

Este instrumento tiene como base tres pilares, a saber: (i) el deber del Estado de proteger los Derechos Humanos; (ii) la responsabilidad de las empresas de respetar los Derechos Humanos, y (iii) la necesidad de mejorar el acceso a las vías de reparación de las víctimas de abusos relacionados con las empresas.

Finalmente, en 2015 la ONU aprobó la “Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, en la cual se dio un papel preponderante a las empresas para la consecución de los objetivos ahí planteados.

Aplicación de los Derechos Humanos en las empresas

Para el respeto de los Derechos Fundamentales, es necesario que las empresas tomen medidas de cumplimiento, entre las que destacan las siguientes:

  • Identificar los riesgos: Realizar un análisis profundo de las condiciones que se viven dentro de cada organización.
  • Establecer objetivos: Instaurar compromisos y líneas de acción que eliminen cualquier afectación a los Derechos Humanos.
  • Supervisión: La vigilancia en el cumplimiento de los objetivos es vital para conocer si el modelo planteado está funcionando conforme a lo planeado.
  • Transparencia: Garantizar la rendición de cuentas y en su caso reparar los daños a las víctimas de violaciones a los Derechos Humanos en los cuales la organización sea responsable.
  • Participación: Establecer mecanismos de diálogo continuo con todos los empleados para conocer sus necesidades, preocupaciones e intereses.
  • Colaboración: Crear espacios en donde los colaboradores coadyuven en la consecución de los objetivos.
  • Políticas internas: Estas disposiciones deberán formar parte de las medidas de compliance legal a fin de contar con un panorama integral de cumplimiento.
  • Crear conciencia: Incorporar los Derechos Humanos como pilar fundamental de la empresa estableciendo de manera clara la importancia de estos en el negocio y transmitiendo esta filosofía a los empleados, proveedores, y demás actores con los que se tiene alguna relación comercial.

Ahora bien, en el diseño y aplicación de las medidas anteriores se deberá tener presente en todo momento la debida diligencia, la cual, de acuerdo con el “Informe del Grupo de Trabajo sobre empresas y Derechos Humanos a la Asamblea General, octubre de 2018 (A/73/163)” es una manera de que las empresas gestionen en forma proactiva los riesgos reales y potenciales de los efectos adversos en los Derechos Humanos en los que se ven involucradas.

Este enfoque proactivo en todas las acciones implementadas hará, sin duda, un modelo más eficaz y exitoso de protección de los Derechos Humanos en el ámbito empresarial.

Reflexión final

El respeto de los Derechos Humanos no es solamente una obligación legal para las empresas, es un elemento que sin duda trae beneficios para esas organizaciones, un claro ejemplo de esta situación es que el impulso en la mejora en las condiciones laborales puede contribuir a una mejora en la imagen del negocio y en la percepción de los trabajadores en cuanto a su protección.

Tanto las empresas nacionales como las internacionales deben dar mayor importancia a la normativa e instrumentos de protección de los Derechos Humanos, pues si bien ha existido una mejora, aún este aspecto se deja en segundo plano, olvidando que las políticas empresariales en favor de este tema favorecerán la mejora dentro y fuera de las organizaciones e impulsarán el desarrollo estatal a nivel económico y social.

Leslie Barrera
Legal Editor en | + posts