El sistema de precedentes y la undécima época

La Reforma Constitucional al Poder Judicial de la Federación (PJF) del 11 de marzo pasado, trajo consigo diversos cambios. Un ejemplo de ello es la creación del sistema de precedentes, el cual se ha convertido en una realidad. Con esta modificación se busca, sin duda alguna, una transición hacia un modelo híbrido que fortalezca a las instituciones judiciales.

Y es que el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) aprobó el denominado “Acuerdo General Número 1/2021, mediante el que se determina el inicio de la undécima época del Semanario Judicial de la Federación, y se establecen sus bases”, con el cual entra en vigor el sistema de precedentes previsto en el décimo segundo párrafo del artículo 94 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM), y que de conformidad con el dispositivo sexto transitorio del “Decreto por el que se declara reformadas y adicionadas diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, relativos al Poder Judicial de la Federación”, este iniciaría su vigencia cuando la SCJN emitiera el ordenamiento respectivo.

Entre los puntos más importantes a destacar de este novedoso modelo en nuestro país se encuentran los siguientes:

  • Se da paso a la undécima época del Semanario Judicial de la Federación, la cual iniciará el 1 de mayo de 2021.
  • Las razones que justifiquen las decisiones contenidas en las sentencias dictadas por el Pleno de la SCJN por mayoría de ocho votos, y por las Salas, por mayoría de cuatro votos, serán obligatorias para todas las autoridades jurisdiccionales de la Federación y de las entidades federativas.
  • Se mantiene el sistema de tesis, el cual sin duda alguna tendrá cambios en su formato para que estas sean acordes al nuevo modelo.
  • Existirá una disminución en la carga de trabajo de la SCJN con lo cual se buscará fortalecer como tribunal constitucional.

Con el inicio de esta nueva época existirán, sin duda alguna, grandes retos no solamente para quienes acudimos ante los tribunales, sino también para los integrantes de los órganos jurisdiccionales, debido a que esta modificación no resulta menor, pues si bien las decisiones de nuestro Máximo Tribunal son de muchísima relevancia, con este cambio se deberá tener mayor conocimiento y análisis de estas, para conocer el alcance de los razonamientos en ellas vertidas.

Como todo cambio, existen beneficios y problemáticas que este puede acarrear. En el caso de los precedentes judiciales ha existido un gran debate al respecto, mismo que merecería un análisis más profundo. En esta entrega resaltaré tan solo algunos puntos.

Entre los aspectos negativos que se han mencionado en este tema se podría resaltar el referente al riesgo de que los precedentes tengan un tinte de arbitrariedad, debido a que este modelo toma un gran protagonismo, soslayando a las demás formas que hasta el momento existen para la creación de jurisprudencia.

Adicionalmente, esta arbitrariedad podría afectar la autonomía e independencia de los jueces.

Por otra parte, entre los beneficios que podría traer este sistema se encuentra la uniformidad e igualdad en el trámite y resolución de asuntos, el ahorro de recursos materiales, la certeza jurídica y la predictibilidad.

Por lo anterior, habrá que estar muy al pendiente de cómo se irá desarrollando este nuevo sistema, y esperar cómo se configuran las leyes secundarias que, sin duda, lo vendrán a complementar y detallar.

Leslie Barrera
Legal Editor en | + posts