La importancia del Reglamento Interior de Trabajo en los despidos
El Reglamento Interior de Trabajo (RIT) es un documento fundamental en cualquier relación laboral. En él, se establecen las normas y condiciones de trabajo que regirán dentro de una empresa. Pero ¿qué sucede cuando este incluye un procedimiento específico para dar por terminada la relación laboral? ¿Es obligatorio seguirlo al pie de la letra?
Estas interrogantes fueron resueltas en una reciente tesis del Décimo Tercer Tribunal Colegiado en Materia del Trabajo del primer circuito que lleva por rubro: REGLAMENTO INTERIOR DE TRABAJO. SI EN ÉL SE PREVÉ UN PROCEDIMIENTO PARA RESCINDIR LA RELACIÓN LABORAL, ES OBLIGATORIO SUSTANCIARLO EN SUS TÉRMINOS, con número de localización I.13o.T.19 L (11a.), publicada en el Semanario Judicial de la Federación el 29 de noviembre de 2024.
ANTECEDENTES
En un juicio laboral, un trabajador demandó a su empleador por despido injustificado. La empresa argumentó que la terminación de la relación laboral se debió a una falta grave por parte del trabajador, justificada en el RIT.
El reglamento interior de la empresa en cuestión contemplaba un procedimiento específico para los casos de rescisión, el cual incluía la elaboración de un acta administrativa y la oportunidad para que el trabajador presentara sus argumentos.
El juez que conoció del asunto determinó que el empleador no cumplió con el procedimiento interno necesario para justificar el despido, como el levantamiento de actas administrativas y otorgamiento de derecho de audiencia al trabajador, por lo cual se condenó a la empresa a pagar diversas prestaciones.
La empresa impugnó la resolución mediante un amparo directo, alegando errores en la interpretación de la Ley Federal del Trabajo (LFT), en particular sobre las obligaciones del aviso rescisorio y el cumplimiento del reglamento interno. Argumentaron que las pruebas demostraban las causas del despido.
ANÁLISIS
La LFT establece que la falta de un aviso de rescisión formal genera una presunción de despido injustificado. Sin embargo, el patrón puede rebatir si demuestra que existían causas válidas para el despido.
En este sentido, el RIT juega un papel fundamental, ya que puede establecer los requisitos y formalidades que deben cumplirse para que un despido se considere justificado. Si el patrón no sigue estos requerimientos, el despido será considerado nulo y el trabajador tendrá derecho a una indemnización.
El artículo 422 de la Ley Federal del Trabajo establece que el reglamento interno es un conjunto de normas que deben cumplir tanto el patrón como los trabajadores. En este se pueden incluir procedimientos específicos para diferentes situaciones, como por ejemplo, el despido de un empleado.
Asimismo, el artículo 47 de la LFT detalla las causas justificadas para rescindir la relación laboral y exige que el patrón entregue un aviso escrito al trabajador o lo presente ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, explicando los motivos del despido.
Si el patrón no entrega el aviso de despido, se presume la ilegalidad del mismo, salvo que demuestre que fue justificado. En este caso, la empresa no cumplió con las obligaciones de aviso ni con los procedimientos internos, y las pruebas presentadas no fueron suficientes para justificarlo.
El tribunal consideró que la empresa no cumplió con esta disposición, ya que no entregó aviso rescisorio ni siguió el procedimiento del RIT. Aunque la ley permite justificar un despido sin aviso, el empleador no demostró haber cumplido con los procedimientos establecidos. Esto creó una presunción de despido injustificado, que el patrón no logró desvirtuar con pruebas.
Bajo esta tesitura, el tribunal revisó las pruebas presentadas por la empresa como correos electrónicos y testimonios, y concluyó que estas no acreditaban de manera fehaciente las faltas de probidad alegadas contra el trabajador.
Además, según el RIT, las quejas debieron procesarse mediante un método disciplinario interno, que incluía otorgar al trabajador la oportunidad de defenderse, lo cual no ocurrió.
Se confirmó que las disposiciones del reglamento interno son obligatorias y deben cumplirse para justificar un despido. La omisión de estas reglas invalidó la causa del despido.
CONCLUSIÓN
La decisión del tribunal que dio origen a la tesis en estudio se basó en la obligación del empleador de respetar tanto la LFT como el reglamento interno de la empresa. El incumplimiento del procedimiento interno y la falta de pruebas fehacientes llevaron a que el despido fuera calificado como injustificado. Esto obligó al patrón a indemnizar al trabajador y cubrir las prestaciones correspondientes.
Este fallo judicial nos recuerda la importancia de contar con un RIT bien elaborado y actualizado. Además, pone de manifiesto que las empresas deben cumplir estrictamente con las disposiciones contenidas en este documento, especialmente cuando se trata de un asunto tan delicado como la terminación de la relación laboral.
Es por ello que el Reglamento Interno de Trabajo es una herramienta fundamental para regular las relaciones laborales dentro de una empresa. Al cumplir con las disposiciones del reglamento, los empleadores y trabajadores pueden evitar problemas legales y proteger sus intereses.




























































































