Análisis Jurisprudencial

¿Cuál es la prueba idónea para demostrar fallas en el buzón tributario?

Las personas físicas y morales inscritas en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC) deberán contar con un buzón tributario, que es un canal de comunicación electrónico entre el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y los contribuyentes, a través del cual:

  • La autoridad fiscal realizará la notificación de cualquier acto o resolución administrativa que emita y podrá enviar mensajes de interés.
  • Los contribuyentes presentarán promociones, solicitudes, avisos o darán cumplimiento a requerimientos de la autoridad a través de documentos digitales y podrán realizar consultas sobre su situación fiscal.

Por lo que, en la práctica, es muy común que en ocasiones el día en que vence el plazo para la interposición de algún medio de defensa o trámite fiscal, la plataforma del buzón tributario esté inhabilitada o tenga fallas en su funcionamiento, lo que impide que su promoción se presente en tiempo a través de dicho conducto.

Derivado de lo anterior, surge la interrogante ¿cuál es la prueba idónea para demostrar fallas en el funcionamiento del buzón tributario?

Esta pregunta fue resuelta por la Segunda Sección de la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, en la jurisprudencia que lleva por rubro BUZÓN TRIBUTARIO.- LAS ACTAS Y TESTIMONIOS NOTARIALES NO SON PRUEBAS IDÓNEAS PARA DEMOSTRAR FALLAS EN SU FUNCIONAMIENTO, con número de localización NÚM. IX-J-2aS-42, publicada en la revista del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) del mes de febrero de 2024.

ANTECEDENTES

 Un contribuyente promovió juicio contencioso administrativo en contra del oficio mediante el cual se desechó la interposición del recurso de revocación donde se impugnó un crédito fiscal. Recordemos que tal promoverse a través del buzón tributario en un plazo máximo de 30 días, contados a partir de que surta efectos la notificación del crédito fiscal.

El contribuyente pretendió presentar el recurso de revocación dentro del plazo legal mencionado, sin embargo, debido al tiempo requerido para elaborar este, así como para reunir las pruebas necesarias, no fue posible presentarlo sino hasta el último día del plazo referido; no obstante, la plataforma del buzón tributario no le permitió ingresar al encontrarse inhabilitada por cuestiones ajenas a su equipo de cómputo o de conectividad a la red.

Frente a tales contingencias, el Servicio de Administración Tributaria estableció mediante la regla 1.6, contenida en la Resolución Miscelánea Fiscal para 2022, que “tratándose de trámites o medios de defensa en los cuales el último día del plazo o con fecha determinada el portal del SAT se encuentra inhabilitado por alguna contingencia, se prorrogará el plazo hasta el día hábil siguiente en que esté disponible dicho portal”.

Consecuentemente, debió acreditarse mediante la prueba idónea que el buzón tributario estaba inhabilitado, sin que sea válido aludir a afirmaciones genéricas relativas a que son “evidentes” las fallas al mismo, ello en atención al principio de buena fe que rige la actuación de la autoridad.

ANÁLISIS

Ante dicha circunstancia, la Segunda Sección de la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Administrativa estimó que las actas notariales, así como los testimonios levantados a través de actas de fe de hechos, no son pruebas idóneas para conocer el procesamiento o funcionamiento de una herramienta informática mediante la cual se envía y recibe información vía Internet, mucho menos las consideró ideales ni pertinentes para advertir si el buzón tributario presentó deficiencias o si funcionó correctamente y con normalidad.

Lo anterior, pues tomó en consideración lo señalado por el Poder Judicial de la Federación (PJF), en el sentido de que la idoneidad de una prueba se determina en razón de su suficiencia para obtener un resultado previamente determinado o determinable.

De ahí que, el notario solo da fe de que se realizaron ciertos procesos en un equipo de cómputo pero no respecto a si los sistemas que fueron usados por el contribuyente funcionaron correctamente; si el proceso lo realizó técnicamente y/o la falla era imputable al portal de la autoridad. Esto es, la fe pública no implica que el notario cuente con expertiz para verificar que el hardware y software usado cumplía con los requisitos técnicos.

Por tales motivos, el medio idóneo para acreditar dicha circunstancia es la prueba pericial, ya que, a través de esta, un experto en la ciencia o técnica informática podrá determinar si ese sistema presentó alguna anomalía, con lo cual se tendrán elementos para determinar si hubo o no falla informática para la aplicación de la regla 1.6.

CONCLUSIÓN

El artículo 17-K del Código Fiscal de la Federación (CFF), sustenta el establecimiento del buzón tributario como medio de comunicación entre el contribuyente y la autoridad hacendaria.

Por lo tanto, dicha disposición deja en claro al contribuyente que tendrá asignado un medio de comunicación electrónica con la autoridad para la presentación de promociones o recursos.

De ahí que sea la propia ley la que dota de existencia al citado medio electrónico y que además delimita las actuaciones que deberán presentarse a través de su plataforma, entre ellos, los medios de defensa respectivos.

En esa tesitura, si bien, a decir del contribuyente las fallas en el buzón tributario le impidieron la presentación en tiempo del recurso de revocación, lo cierto es que ello no dota de ilegalidad la existencia de ese medio electrónico, máxime que se encuentra previsto en la propia ley. Por lo tanto, no es dable considerar que el uso de la herramienta limitó el acceso a la impartición de justicia al contribuyente y lo dejó en estado de indefensión, pues su uso y existencia no viola su derecho a la seguridad jurídica.

En consecuencia, es evidente que la intención del actor era preconstituir una prueba con la fe pública del notario, argumentando que esta tiene valor probatorio pleno.

Sin embargo, esas actuaciones notariales no son idóneas para demostrar que los sistemas de cómputo funcionaron correctamente, que el proceso se realizó técnicamente y/o la falla era imputable al buzón tributario, por consecuencia se concluye que el medio idóneo es la prueba pericial.

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Fátima Osorio
Legal Editor en Thomson Reuters México | + posts