Valor probatorio de la “carta factura” para acreditar la propiedad en un juicio de tercería excluyente de dominio

INTRODUCCIÓN

La “carta factura” es el nombre que habitualmente se le da al documento que se expide a favor de una persona que ha comprado un automóvil a crédito, con lo cual se garantiza el cubrimiento total del pago, pues hasta que este haya sido liquidado es que se entrega la factura definitiva.

Por tradición, este documento ha sido menospreciado para demostrar la propiedad de un vehículo, sobre todo en los juicios que versan sobre una tercería excluyente de dominio. Sin embargo, el pasado viernes 16 de abril de este año, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) publicó en su portal de Internet la contradicción de tesis número 1a./J. 4/2021 (10a.), bajo el rubro: CARTA FACTURA. CUANDO SE CONCATENE CON OTROS MEDIOS DE PRUEBA PUEDE ACREDITAR LA PROPIEDAD DE UN VEHÍCULO AUTOMOTOR EN UN JUICIO DE TERCERÍA EXCLUYENTE DE DOMINIO.

En ella, la Primera Sala resolvió los criterios contendientes existentes entre el Tercer Tribunal Colegiado en Materias Civil y de Trabajo del Vigésimo Primer Circuito, el que argumentó que la carta factura, aunque otorga solamente la posesión del vehículo, sí puede ser considerada como un título de propiedad, debido a que su fuente es un contrato de compraventa a plazos, el cual le otorgaba los mismos derechos y obligaciones que la factura al titular de la misma y, de igual forma, este último puede endosarla para transferir la propiedad del vehículo, la cual va acompañada de la deuda pendiente de pagar.

Y por otro lado, el criterio emitido por el Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, del que, de su estudio, se desprendió la tesis aislada número I.4o.C.186 C (10a.), bajo el rubro: CARTA FACTURA. POR REGLA GENERAL ES INSUFICIENTE PARA ACREDITAR LA PROPIEDAD DE UN VEHÍCULO AUTOMOTOR. Manifestando en la misma que la carta factura es únicamente un documento meramente administrativo, por lo cual, por sí misma, no puede tener valor probatorio pleno para demostrar la propiedad del vehículo, aunque sí lo pudiera tener como indiciario.

Por tanto, es requisito sine qua non, que la persona que pretenda demostrar la titularidad del vehículo, acompañe la misma con los mayores elementos de convicción o medios probatorios, los cuales permitan robustecer la prueba documental para considerarla plena.

ANÁLISIS DE LA CONTRADICCIÓN DE TESIS

Para resolver la disyuntiva existente entre ambos Colegiados, la Primera Sala de la SCJN se remontó hasta la definición del juicio de tercería excluyente de dominio, así como a las formas por las cuales se puede detentar la propiedad de un bien, los cuales en breve explicaré.

El juicio de tercería excluyente de dominio es aquel que se promueve con el propósito de sustraer a favor del tercerista el bien que le ha sido embargado o secuestrado en su perjuicio, por lo que se tutela la propiedad de un bien.

De ahí que resulte forzoso el hecho de que el tercerista deberá acreditar plenamente la misma sobre el bien en controversia. Es decir, quien se ostente como propietario, deberá demostrar su titularidad a la fecha en que se constituya el embargo.

Ahora bien, para demostrar la propiedad tenemos que recurrir a interpretación de los principios del Derecho Civil que rige lo referente a la transmisión de la propiedad, es decir, los contratos, entre los que destacan la compraventa, la permuta y/o la donación.

En la compraventa, una persona transmite la propiedad de un bien a otra a cambio de un precio cierto, perfeccionándose cuando se ha convenido en la cosa que se transmitirá, y se ha establecido un precio, aunque la primera no haya sido entregada ni el segundo satisfecho, entrando en este último caso, las compras a crédito o a plazo.

En el caso de la permuta, una persona se obliga a entregar otra un bien a cambio de otro; y, en el caso de la donación, esta se da cuando una persona transfiere a otra, a título gratuito, una parte o la totalidad de sus bienes, y se perfecciona cuando el donatario acepta la donación hecha a su favor.

Carta factura: Medida para garantizar
el cumplimiento de pago del vehículo

En el caso que nos ocupa, la transmisión de un vehículo generalmente está regida por los usos y costumbres mercantiles, teniendo como principal forma de transmisión la compraventa. De ahí que la factura adquiera un papel relevante en estas operaciones mercantiles.

Sin embargo, en las compras a plazo, no contamos con una factura, sino con una “carta factura”, la cual, como se mencionó al inicio de la presente colaboración, es una medida utilizada por la agencia automotriz para garantizar el cumplimiento de pago del vehículo.

Asimismo, se pueden presentar los casos en los cuales la factura se pueda extraviar, destruir o ser hurtada, por lo que la carta factura se podría convertir en el único elemento de convicción con el que se cuenta en ese momento, hasta en tanto no se haga la reexpedición de la nueva factura.

Tomando en consideración este último punto, y relacionado con lo anteriormente expuesto, es que podremos comprender la importancia del por qué se debe realizar un estudio exhaustivo y no descartar sin aquel a la carta factura como un elemento acreditante de la propiedad de un vehículo. Omitir hacer un análisis exhaustivo, podría afectar gravemente los derechos del titular.

Me explico. Dentro del proceso de tercería, el juzgador debe emplear las reglas de la racionalidad y de la experiencia para valorar lo relativo a la demostración de esa propiedad. Ello, en virtud de que se desconoce la causa por la cual, en ese preciso momento, el tercerista solamente cuenta con la carta factura y no con la factura.

De ahí que resulte vital la intervención del juzgador para requerir al tercerista, de manera que este proporcione todos los elementos de convicción a su alcance, los cuales le permitan acreditar tanto las condiciones como las modalidades en que obtuvo esa propiedad.

Esto, debido a que esta última pudo ser derivada de una compra a crédito, o quizás el nuevo comprador pagó al deudor primigenio alguna cantidad cierta, y asumió la deuda restante, o pudo suceder –como lo mencioné previamente– que la factura haya sido extraviada, robada o incluso destruida.

Por ejemplo, la tarjeta de circulación a nombre del titular, aunado a los comprobantes de pago del Impuesto sobre Tenencia o Uso de Vehículos (ISTUV) y/o, de ser el caso, la denuncia que ampare la destrucción, extravío o robo de la factura, serían en su conjunto elementos de convicción, los cuales podrían claramente robustecer el valor probatorio de la carta factura, al generar un mayor grado de certeza sobre la titularidad del vehículo.

A MANERA DE CONCLUSIÓN

Derivado de los razonamientos anteriores, es que la Primera Sala de la SCJN llegó a la conclusión de que la carta factura sí puede tener valor probatorio dentro de un juicio de tercería excluyente de dominio.

Ello, siempre y cuando quien pretenda acreditar por medio de la carta factura la titularidad sobre un vehículo automotor, en virtud de su valor indiciario, asuma también la carga de demostrar, mediante algún otro medio o medios de prueba, que no cuenta con la posibilidad de exhibir la factura –tales como los que se mencionaron con anterioridad–.

Para eso, deberá anexar a la carta factura los comprobantes de pago más recientes del ISTUV, la tarjeta de circulación vigente, o a través del informe que pueda rendir ya sea la agencia automotriz o la institución de crédito, en el cual se señale que la factura no le ha sido entregada al propietario del vehículo en virtud de que todavía no se ha liquidado el adeudo y que, además, este último no ha dado aviso alguno de que haya vendido el vehículo con la correspondiente transmisión del adeudo a un tercero; o bien, que la aludida factura ha sido extraviada y se encuentra pendiente el trámite para su reexpedición, entre otros casos.

Fuente: Checkpoint México

Francisco Jiménez
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