Análisis y opinión

Ahorro de las personas físicas: Sus efectos tributarios

PLANTEAMIENTO

No solo las instituciones financieras tienen diseñados mecanismos de ahorro que ofertan a las personas físicas, también hay empresas que se promocionan a través de aplicaciones disponibles en los teléfonos inteligentes. Existen esquemas que tienen algún componente de seguro de vida. También están los que comparten las utilidades generadas en el negocio.

Se dan casos en que las aportaciones a estos esquemas se consideran deducciones personales o estímulos fiscales. El objetivo de este texto es abordar los efectos fiscales de los instrumentos más comunes.

ESQUEMAS DE AHORRO

Crowdfunding

Con el avance tecnológico, se crearon esquemas de financiamiento colectivo, lo que permite que personas sin un gran capital, como lo pedían las casas de bolsa en el pasado, puedan invertir prácticamente cualquier monto.

Del mismo modo, proyectos que requieren de financiamiento son ofrecidos en aplicaciones o apps, donde la persona visualiza las características de aquel en el que invertirá, tales como la duración, la utilidad que se obtendría, así como las condiciones para la recuperación de su dinero si en el transcurso de la ejecución del mismo decide abandonarlo.

Este esquema funciona así:

1. Se ponen a disposición de la persona los detalles del proyecto, por ejemplo, si fuera para invertir en un desarrollo inmobiliario, se verán el horizonte y monto total de inversión, la ubicación y sus características, así como la rentabilidad esperada.

2. Con esa información, la persona decide y pone el dinero en el proyecto de su preferencia.

3. En las condiciones se indica que, si la persona desea retirar su dinero antes de la maduración del proyecto, se le pagará un interés, a la tasa pactada.

Este inversionista, si decide esperar el tiempo del proyecto, recibirá el pago de una utilidad, ya sea como actividad empresarial -Capítulo II del Título IV de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR)-, o bien, como parte del gravamen contemplado en el régimen de enajenación de bienes (Capítulo IV del Título IV del citado ordenamiento). En el último caso, esta persona no podría tributar en el Régimen Simplificado de Confianza (Resico).

En el supuesto de no esperar el tiempo de maduración, el inversionista recibiría intereses, para lo cual tendría que determinarse el monto del interés real acumulable o de la pérdida deducible.

Se han presentado situaciones en las que el inversionista no conoce exactamente cuáles son los instrumentos en los que se invierte: Si corresponden a ahorro o si se invierten en la bolsa de valores. Al igual que en el modelo explicado en párrafos anteriores, tener acciones de una empresa que cotiza en la bolsa, le quita la posibilidad a esta persona de tributar bajo el Resico.

Idealmente, las apps debieran emitir una constancia, o encargarse de que esta se genere, en la que conste lo siguiente: El tipo de rendimiento; el monto nominal y real, si aplica; ganancia o pérdida; así como, en su caso, el monto de los impuestos retenidos y/o acreditables.

Cabe mencionar que la inversión que hace la persona al contratar este tipo de servicios no le genera una deducción fiscal al momento de realizarla. Cuando reciba los rendimientos, deberá determinarse el tratamiento fiscal.

Esquemas de ahorro que tienen relacionado un seguro de vida

La motivación más común para contratar este esquema suele estar relacionada con prever la inversión en los estudios universitarios de los hijos. Se trata de ahorrar entregando una cantidad fija, por un periodo de tiempo definido. Al término del plazo, el contratante recibe el monto objetivo del ahorro, el cual, conforme se ahorra, no genera una deducción fiscal.

Al retirar el recurso, se pagaría el impuesto sobre la renta (ISR) sobre el monto del interés real. Este cálculo debería proporcionarlo la entidad ante la cual se hizo el contrato, ya que incluye operaciones actuariales.

En caso de fallecimiento del contratante antes de que se cumpla el plazo pactado, el o los beneficiarios recibirán el monto objetivo del ahorro por concepto de indemnización por la ocurrencia del siniestro amparado, en este supuesto, la muerte del contratante. En tanto el contrato se haya celebrado con una aseguradora mexicana, la indemnización obtenida estará exenta en los términos de la fracción XXI del artículo 93 de la LISR.

Aportaciones a planes de ahorro para el retiro

La fracción V del artículo 151 de la LISR contempla como deducción personal las aportaciones que se hagan a planes de ahorro para el retiro, que pueden ser a la misma Administradora de Fondos para el Retiro (Afore) como aportación complementaria, o a algún esquema previamente autorizado por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), que tenga como objetivo el ahorro para tal fin. Hay opciones muy interesantes en las instituciones financieras, algunas replican un índice de la bolsa de valores o el rendimiento del oro, por ejemplo.

El beneficio de estas aportaciones es que, conforme se realizan, es posible deducirlas de la base del ingreso acumulable del ISR, hasta por un monto equivalente a cinco veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA) anualizadas (para 2023 de $189,222), o bien el equivalente al 10% de los ingresos acumulables del ejercicio, lo que sea menor. Al retirar el ahorro después de los 65 años o si se le determina incapacidad permanente total por una institución pública, no hay pago de impuestos respecto a los rendimientos.

Así, el beneficio del ahorro es doble: (i) durante la vida de actividad económica permite pagar menos ISR y (ii) al llegar a la edad de retiro, los rendimientos no pagan impuesto.

En caso de que se hagan disposiciones del dinero antes de los 65 años o que se declare la incapacidad permanente total, se deberá efectuar el procedimiento que se indica en el artículo 142, fracción XVIII, de la LISR, haciendo la disposición muy cara porque el gravamen en ese ejercicio se aplica no sobre el retiro, sino sobre todo el ahorro efectuado, incluyendo tanto el capital como los intereses, a la tasa del ejercicio o promedio de cinco años, según corresponda.

Aportaciones a las cuentas personales de ahorro

El artículo 185 de la LISR otorga un estímulo fiscal que consiste en disminuir, de los ingresos acumulables, las aportaciones efectuadas a las cuentas personales de ahorro por hasta $152,000.

Este monto ha permanecido fijo desde que se incluyó por primera vez en la LISR en 2002. No está sujeto a limitación respecto a la UMA o algún porciento del ingreso total o acumulable del contribuyente.

El estímulo tiene como particularidad que el tributario esté en posibilidad de aplicarlo en el año de aportación o en el año al que corresponde la declaración anual, siempre que los recursos se entreguen a la cuenta personal de ahorro antes de cumplir con su declaración; es decir, si la aportación de $152,000 la realiza el 29 de abril de 2023, puede disminuirla de su ingreso acumulable en el ejercicio 2022.

La cuenta personal de ahorro puede consistir en un depósito de dinero, la inversión en una Afore o la contratación de un seguro que tenga un componente de vida. El ofertante del producto debe contar con una autorización emitida por el SAT.

Al tratarse de un vehículo de ahorro y no de ahorro para el retiro, si el contribuyente dispone de la cuenta personal de ahorro, debe acumular el retiro a sus ingresos acumulables, tal como se muestra en el siguiente ejemplo:

• En 2023, se hicieron retiros de $25,000 y el tributario tuvo ingresos acumulables de $1’500,000, sin efectuar ninguna deducción personal ni aplicar un estímulo fiscal.

• En este caso, el ISR causado en el retiro no puede tener una tasa superior a la que se obtuvo en la aportación.

Tomando como supuesto que las aportaciones se hicieron en varios ejercicios, ¿cuál sería la tasa por comparar para determinar si es o no superior? La LISR es omisa al no definirlo.

Expongo el siguiente ejemplo:

 

Cálculo de la tasa promedio

Año

2022

2021

2020

2019

2018

Ingresos acumulables  

$2’050,000

 

$1’225,000

 

$1’050,000

 

$350,000

 

$425,000

menos:
Plan de ahorro 130,000 100,000 98,000 35,000 42,000
igual:
Base gravable 1’920,000 1’125,000 952,000 315,000 383,000
ISR 549,955 283,143 235,660 52,288 68,282
Tasa 28.64% 25.16% 24.75% 16.59% 17.82%
Promedio de tasa  

22.59%

La tasa promedio del 22.59% se obtuvo recalculando la tasa efectiva de cada ejercicio, eliminando el efecto del estímulo fiscal: ¿Se aplicaría entonces una tasa promedio?, ¿o de qué ejercicio?

En el ejemplo, en 2018 se tuvo una tasa del 17.82%, inferior al promedio del 22.59%; la LISR no estipula mecánica alguna que indique una prelación para aplicar al monto del retiro una tasa más baja que la promedio, únicamente señala que la que se aplica en ese ejercicio no puede ser “superior” a la causada.

Tanto en las aportaciones para el retiro como para la cuenta personal de ahorro, en el caso del fallecimiento del contribuyente, sus beneficiarios, herederos o legatarios deberán acumular a sus ingresos el monto de la disposición. Estas no se considerarán ingresos exentos como correspondería a una herencia.

REFLEXIÓN FINAL

La asesoría de un profesional es cada vez más necesaria en la vida diaria de la persona física, ya que los negocios e instrumentos que se le ofrecen como mecanismo de ahorro pueden tener implicaciones que a primera vista no se observan y negarle o quitarle otro tipo de beneficios, por ejemplo, de tributación en esquemas más favorables, como el Resico. •

*Artículo publicado en la Sección “Fiscal” de la revista Puntos Prácticos  No. 159, diciembre 2023.

 C.P.C. Pedro Solís Cámara Jiménez Canet, Socio Director de Solís Cámara y Cía.

 

 

 

 

 

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